OPEN WORKSHOP

Retos: su dinámica

Los Retos nos vienen a veces como sucesos inesperados, con el sabor amargo de lo inevitable, como consecuencia de la estrategia de nuestra Organización o por decisión propia; cuando sentimos que hemos agotado camino y los construimos como una forma de intensificar nuestra vida. En cualquier caso, conocer su dinámica nos puede ayudar a afrontarlos con mayor éxito.
Comenzaré con un pequeño relato.


El Reto de Mary Shelley

Mary ShelleyMary Shelley creció en una atmósfera donde se respiraba conocimiento y fue educada en la fortaleza necesaria para alcanzarlo. Su mentor fue el poeta romántico inglés Samuel Taylor Coleridge, su padre, el pensador y escritor William Godwin y su madre, Mary Wollstonecraft, la primera gran referente de mujer libre y feminista en Inglaterra. Fue esposa del poeta Percy Shelley, de quien tomó el apellido, después de fugas sonadas por Europa mientras el todavía estaba casado con su primera esposa y que escandalizaron la remilgada aristocracia inglesa. Murió Mary en 1851 como si hubiese vivido una docena de vidas.

Pero vayamos al reto de Mary Shelley, un reto ejemplar. Sucedió en 1818 cuando Mary Shelley tan solo tenía 19 años. Había viajado con su marido Percy Shelley hasta las orillas del lago Leman, cerca de Ginebra, invitados por Lord Byron, uno de los mayores genios y poetas del movimiento romántico. Entre Junio y Agosto de 1918 convivieron en la misma casa, en las orillas del lago, Lord Byron, Polidori – un médico escocés precoz y superdotado – Claire Clairmont, Percy Shelley y la propia Mary Shelley. Aquel verano fue frío y oscuro. La erupción del volcán Tandora en Indonesia provocó en el cielo de Centroeuropa un aspecto crepuscular y las lluvias fueron torrenciales. Así pues, no pudieron hacer demasiadas salidas y fue Lord Byron quien puso un gran Reto:

<< Cada uno escribiría una historia de fantasmas siguiendo el estilo de los cuentos alemanes >>

Mary, jovencísima, estaba rodeada de genios en aquella casa y además se sentía retada por uno de ellos, Lord Byron. A pesar del miedo inicial no se amilanó y en los días siguientes escribió y contó a sus compañeros una historia excepcional: Frankenstein. Esta gran historia hundía sus raíces en el mito de Prometeo, en la descabellada aspiración del hombre de emular a Dios. Desde entonces, gracias a Mary Shelley, Frankenstein nos ha llegado de mil formas a través del cine, la literatura de ciencia ficción o la misma ciencia. Frankenstein se puede rastrear en todos los Ciberhumanos desde Robocop a Terminator, desde X Men a los Mutantes de Matrix. Incluso el pensamiento Transhumanista (H+) –parte ciencia parte filosofía- parece seguir la estela Frankenstein.

retosCon miedo, con inseguridad, no hay duda que Mary Shelley recogió el reto de Lord Byron. Se sobrepuso a tanta inteligencia y conocimiento reunido en la casa, venció el miedo escénico y se mostró genuina y audaz. Y en su atrevimiento llegó a la raíz de un mito universal como “ el de jugar a ser Dios”. Y tardó años después en dar forma y construir la novela que la haría célebre universalmente: “Frankenstein o el moderno Prometeo”, años en los que se comportó con un control admirable con la propia historia hasta darle forma definitiva. Y en su proceso no podemos pasar por alto la forma en que se dirigió a sus emociones y se comprometió a ahondarlas hasta que tocaran un suelo colectivo reconocible del mito Prometeo: así nació el mito moderno Franskenstein: entre fluidos de miedo, inseguridad y audacia.

 

Afrontar retos con foco en el problema y en la emoción

Sobre el concepto de afrontamiento en retos políticos, sociales o psicológicos, no es difícil conseguir información. Todas las Ciencias Sociales tratan el afrontamiento de una manera u otra. Ahora bien, considero necesario hacer hincapié en algo obvio que se olvida con frecuencia; afrontar es siempre tomar decisiones. Y si hablamos de Empresas, Organizaciones y Liderazgo, cuando se entra en la dinámica de los retos, las decisiones impactan en la Estrategia ( Política), en la Organización( Social) en el Comportamiento (Psicología). Así pues, no nos asombremos si todo se pone a bullir cuando un Reto entra en nuestra vida.

dar el saltoEn un nivel puramente racional (y forzosamente incompleto) se considera que la dinámica de un afrontamiento dirigido al problema que plantea el reto es como un superobjetivo ya que orienta la acción a través de metas concretas y planificadas. En otro nivel, más psicológico (y también incompleto) se considera que la dinámica de un afrontamiento dirigido a las emociones es una forma de aminorar, reducir o modular la excesiva activación emocional activada por los retos. No concibo una dinámica dirigida al problema sin considerar la dirigida a las emociones: afrontar retos es tomar decisiones centrándonos en el problema o desafío y estableciendo mecanismos de control emocional. Ambas cosas. Un reto nos va a exigir lo mejor de nuestra mente y nos va a confrontar con nuestra naturaleza emocional profunda que suele esconder nuestras fortalezas verdaderas y nuestra fragilidad.

 

El estrés llama a la puerta del Reto

No sé si, como el cartero de la novela negra, llama a la puerta dos veces o más. Pero llama. El estrés es un mensajero que nos llama a la acción y, más concretamente, a un tipo especial de acción que es el afrontamiento. El estrés, en relación a los retos, se moviliza y manifiesta en nosotros porque percibimos una situación nueva, desafiante, peligrosa en cierto grado y también ambigua o poco definida.

Un reto dura en el tiempo y por eso el estrés aparece para darnos el mensaje de que nos preparemos para la acción. El estrés no se manifiesta cuando es algo rápido. Necesita tiempo. De ahí que cuando se viven situaciones difíciles de manera larga o permanente, el “mensajero-estrés” se vuelva un inquilino indeseado.

Reflexiones en relación al estrés.

  • La básica: cuando aparece nos invita a la acción y en concreto al afrontamiento

  • La de expectativa: un buen reto dura en el tiempo, no es rápido. Así pues extendamos nuestra expectativa de aguante con acción.

  • La de riesgo: un Reto conlleva riesgo. Riesgo profesional, de estatus, de credibilidad, de recursos puestos en juego… Ponderar el riesgo, es consustancial a trabajar emociones y modular estrés.

 

No insultemos a la realidad

Insultamos a la realidad cuando construimos fantasías y las presentamos como retos. Las fantasías no anidan junto a la imaginación. Son maquinarias irreales que nos ayudan a presentarnos como héroes ante el destino…. y provocar admiración en los demás. Son maquinarias muy contaminantes y consumen mucha energía vital.

No insultemos a la realidad cuando de retos se trata. El desafío que plantea el reto no se resuelve de manera completa casi nunca y la amenaza no desaparece absolutamente. Con la realidad se negocia “lo posible y algo más, incluso bastante más” y a veces eso supone un cambio positivo pero no completo. Un cambio que nos hará comprender el grado de adaptación que se nos pide y hasta donde queremos comprometernos.

 

El proceso de aceptar o construir un nuevo reto

retos

Robustecer nuestra personalidad “Hardy” (Resistente)

He mostrado en el esquema anterior los niveles del proceso de Reto que culminan en lo más profundo, en la conexión con nuestro Centro de Creatividad, la sede que nos permite regenerarnos y sacar esa fuerza extraordinaria que llamamos coraje. En los retos, en las circunstancias que nos invitan a ir “más allá” de lo habitual en nosotros, la fuente de alimentación que nos va facilitar aguantar y ser resistentes, ser personas Hardy, es el compromiso.

Para comprometernos hay que empezar por hacer acopio de recursos propios que vienen de nuestras creencias, de nuestros códigos éticos y del autoconocimiento de como reaccionamos en situaciones parecidas en el pasado. El estrés, ese extraño compañero de viaje de los retos, tiene una habilidad poco reconocida: registra vivencias para futuras situaciones. Así que hay que acudir también a estos registros del pasado que tenemos; todo nos va a hacer falta en modo reto.

Pero una personalidad Hardy, resistente, también se hace. Y se hace no dejando a la fuerza o las ganas todo el trabajo de afrontar un Reto. Hay que poner inteligencia y disciplina. Seguir el proceso que he propuesto es un excelente ejercicio. Este proceso representado en el esquema lo sintetizo en estos cinco principios:

 

Los 5 Principios del Reto

  • 1. Aceptar o Elaborar un nuevo Reto requiere “negociar” con la realidad sin insultarla: evitando eludirla, sin fantasías, sin querer utilizarla como representación de un ego necesitado de reconocimiento

  • 2. Detectar la aparición del Estrés y orientar la acción al problema y emociones

  • 3. Elegir estrategia de afrontamiento: no siempre la frontalidad es aconsejable, el “refraiming” o reencuadre aporta visiones amplias al reto y, por ejemplo, si estamos en un “callejón sin salida no nos queda otra que retroceder que es otra manera de afrontar

  • 4. Establecer autocontroles y anticiparlos para que vayan al futuro

  • 5. Conectar con nuestro centro creativo y tomar allí compromiso y conciencia

La senda del guerrero

La manera en que continuamente cambiamos de posición ante la vida sin por ello dejar de comprometernos, nos aporta velocidad y equilibrio. Una sola posición mantenida es garantía de pérdida de estabilidad. Los retos, nos permiten robustecer la más alta cualidad de la energía: el coraje, la energía que fluye del corazón. El coraje es una energía más parecida a la poderosa corriente de un gran río que a un torrente tumultuoso. Es la fuerza tranquila.

Decía el antropólogo Castaneda:

<< La diferencia entre una persona ordinaria y un guerrero es que el guerrero toma todo como un Reto mientras que la persona ordinaria toma todo como una bendición o una maldición >>.


José Miguel Guallar Ballesteros

TESARIA Leadership & Teams ®  Todos los derechos reservados.